¿Qué es el arte?, la máxima incógnita

Arte, Arte Contemporáneo, Arte Internacional

“El arte es indefinible”, “El arte depende del tiempo en que se hace”, “Cada quién hace su definición de arte”, “El arte está en quién lo mira”, son tan sólo algunas de las respuestas que regularmente escuchamos de las personas en general y, lamentablemente, también de aquellos que se dicen ser expertos en alguna de las áreas que se relacionan con el mundo artístico.

Pero todas estas respuestas son todo menos aclaratorias de la incógnita, y lo único que hacen es acrecentar la incredulidad del público ante nuevas propuestas artísticas con las que se enfrentan en los museos o bien en otros recintos artísticos. Por otro lado, y aún más importante, saber definir el arte es tener la certeza de que se sabe cuál es la materia de trabajo del artista, tanto como un abogado sabe lo qué es el derecho.

Una lección de historia…

Primero, es indispensable enfrentarnos a la etimología de la palabra que de entrada tiene su origen en el griego téchnē (τέχνη) y que hacía referencia a todas aquellas labores manuales que tenían como consecuencia la creación de un producto, mismo, que para ser suficientemente aceptable, su creador debería contar con bastante experiencia en la ejecución de la técnica para la creación de su producto. Esta definición englobaba a todos los creadores de productos visuales y la noción degradante que los filósofos griegos tenían para con ellos marca el primer punto de inflexión en el entendimiento del arte, donde este es sólo habilidad y además no es de ser tenido en alta estima. La téchnē se traslada directamente a la voz latina ars teniendo el mismo significado descrito anteriormente.

Athenea armada - c. 500/485 aC.- terracota - 44 x 26,9 cm. - Attica, Grecia

Athenea armada – c. 500/485 aC.- Attica, Grecia. La técnica era imprescindible para un artesano que quisiera resaltar, sin embargo esto no le ayudaría para obtener estatus, su trabajo era considerado vulgar.

No es sino hasta entrado el periodo artístico conocido como Renacimiento (durante los siglos XV y XVI en la Europa Occidental) que la noción del arte como trabajo manual y su estrecha relación con el artesano, cambia, sucediéndose el segundo punto de inflexión, para darle un mayor y mejor lugar a aquellos productores de obras tales como la pintura, la escultura, el grabado y ciertos derivados de estos –como podrían considerarse las ilustraciones en manuscritos–, que dejaban de lado lo utilitario en los objetos que creaban, es decir, aquellos cuyas creaciones no necesariamente eran de objetos de uso (como un jarrón, o un mueble) sino que, más bien, estaban destinados a la contemplación –aunque, por supuesto, estos objetos que sí son útiles y se relacionan con la artesanía, también alcanzan estado de arte en nuestra definición, como veremos más adelante–. Y no quiero dejar de lado a los músicos, los poetas y los dramaturgos que, igualmente, antes del Renacimiento, se les consideraba meros amenizadores con cierta gracia.

Donatello - El festín de Herodes. Es hasta el Renacimiento que se reconoce al artista como una persona inteligente y por tanto adquiere importancia el nombre del autor de la obra.

Donatello – El festín de Herodes. Es hasta el Renacimiento que se reconoce al artista como una persona inteligente y con grandes capacidades y por tanto adquiere importancia el nombre del autor de la obra.

Todos estaban muy contentos y vivían una vida feliz teniendo una buena y manejable distinción de tres cosas principales respecto al arte: 1) un artista, como es el pintor, el escultor, el grabador, incluso, el arquitecto (este último tenido en gran estima puesto que su labor implica cantidades ingentes de técnica); 2) sus productos, tales como los retratos, las representaciones de deidades, representaciones de alegorías (como el bien y el mal), representaciones de hechos históricos, representaciones totalmente imaginarias e ilusorias o de otros mundos, y 3) los valores del arte, como son la belleza, la correcta realidad de lo representado o lo que vale la pena ser representado en una “obra de arte”.

Fotografía por David Douglas Duncan, Pablo Piccasso pintanto La Cabeza, 1957.

Fotografía por David Douglas Duncan, Pablo Piccasso pintanto La Cabeza, 1957.

Es entonces cuando se presenta el tercer punto de inflexión que pondría en jaque el entendimiento del arte: el cubismo y su compañero de parrandas, el dadaísmo. El primero terminó de quitarle a la pintura todas aquellas ideas de que ésta tenía la responsabilidad de representar la realidad tal cual es, y, se podría decir, que le quitó por completo el aura de enaltecimiento y pureza en la que se le tenía. El segundo, el dadaísmo, le vino a quitar lo sagrado a las piezas artísticas que se consideraban “bellas” tan sólo por el hecho de que eran agradables a la vista (lo que Duchamp llamó “arte retinal”); el dadaísmo estaba en contra de crear productos supuestamente “artísticos” sólo por exaltar la técnica, la imitación de la realidad y ser atractivos, de manera que abogaba por un arte sin límites en lo que respecta a el producto final; es decir, que una pieza de arte podría ser todo, dándole la perspectiva adecuada.

Marcel Duchamp y su Rueda de Bicicleta. Duchamp y sus Ready-mades (lo ya hecho) cambiaron el modo de entender la obra de arte como algo bello.

Marcel Duchamp y su Rueda de Bicicleta. Duchamp y sus Ready-mades (lo ya hecho) cambiaron el modo de entender la obra de arte como algo bello.

Definiendo el concepto…

Así pues, siendo que todo puede ser arte con la orientación correcta, es indispensable encontrar aquellas características que le son comunes a todos y cada uno de los objetos que se consideran o tienen la posibilidad de ser considerados arte; si una propiedad de una definición no aplica para todas las cosas que pretende englobar, entonces no está funcionando como debe.

La definición más generalizada entre la mayoría de las personas es que el arte es “la expresión del ser humano”, definición que pretende dar a entender que el arte es el medio por el cual el ser humano le da salida a su creatividad mediante, claro, la creación de ciertos objetos cuyo fin es hacer patente los gustos e intereses de su autor e incluso sus sentimientos. Sin embargo, el diccionario nos dice que la acción de expresar es la manifestación de los afectos, mismos que son “cada una de las pasiones del ánimo, como la ira, el amor, el odio, etc., y especialmente, el amor o el cariño” (RAE). Pero como todos podemos entender, no todas las obras de arte pretenden trasmitir nuestros sentimientos, y esta definición en realidad sólo habla de la trasmisión de sentimientos.

En su libro The Global Village (Aldea Global), Marshall McLuhan, teórico de la comunicación, establece un sistema para poder entender el proceso de desarrollo de todos los productos humanos, tal sistema lo nombró the tetrad (la tétrada), una estructura de cuatro puntos compuesta por dos elementos llamados fondos (grounds) y dos elementos llamados figuras (figures). Los primeros son aquellos ambientes (contextos o condiciones) en los cuales se gesta un producto, mientras que las figuras son los efectos (consecuencias) patentes, observables, de dicho producto.

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Marshall McLuhan, teórico de la comunicación.

Por lo general somos conscientes de aquellos efectos que tienen en nosotros los productos que comúnmente utilizamos (el teléfono me permite comunicarme, la cama me permite descansar, etc.), pero tendemos a perder la conciencia de las condiciones bajo las cuales funcionan esos productos y damos por sentado que están ahí para servir y que ahí estarán. Así, cuando de pronto la señal telefónica se cae nos damos cuenta de cuan dependientes somos del aparato comunicador y parece que no tenemos cabeza para resolver un problema que nuestros antepasados no tenían complicación en arreglar.

En este ejemplo telefónico, la figura viene siendo el acto de comunicarme por medio del aparato (pues sé que me sirve para llamar a mis allegados), mientas que el fondo es la red de comunicación que tengo en mi vida personal, pues por lo general no somos conscientes de la cantidad de relaciones sociales que tenemos y de cuanto usamos un aparato para mantener tales relaciones, hasta que por supuesto, se cae la red telefónica.

Estructura tetrádica de McLuhan.

Estructura tetrádica de McLuhan.

Esta es justo la función que para Marshall McLugan tiene un artista: revelar aquello que damos por sentado para que de esa manera exista una reflexión del hecho que se está haciendo patente; el artista convierte el fondo en figura y el medio que utiliza el artista para provocar esto es justamente el arte. Aquí entra una frase básica en la teoría mediática de McLuhan: “Los medios, cuando alteran el ambiente, nos provocan series únicas de percepciones… alteran la manera en que pensamos y acutamos… Cuando estas percepciones cambian, el hombre cambia”. Así pues, el artista, mediante el arte cambia la percepción de una cierta cosa que tenemos del mundo.

Por otro lado, Arthur C. Danto, escribe una definición del arte en su libro Qué es el arte, en la cual define que “algo es una obra de arte cuando tiene un significado –trata de algo– y cuando ese significado se encarna en la obra, lo que significa que ese significado se encarna en el objeto en el que consiste materialmente la obra de arte”. Tal definición confirma que, claramente, una obra de arte debe de tener un tema de por medio (“trata de algo”) y a su vez, Danto explica, que tal tema debe de contenerse en la misma obra de arte. Esta segunda parte de la definición me parece obvia y en parte errónea, primero porque, claro está, que si en un objeto asumido como arte no hay nada que captar, entonces no es arte, y luego, es errónea porque no todas las obras consisten en productos materiales.

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El libro “Qué es el arte” del famoso teórico Arthur C. Danto da un acercamiento a la definición de arte desde la materialidad de la obra.

Quiero tomar en cuenta sobre todo la primera parte de su definición, pues muchas obras de arte tienen como función comunicar algo y para ello se debe de encontrar el significado de la obra. Pero las obras de arte no se limitan a significar (pretender comunicar algo concreto) sino también, como vimos arriba, pueden expresar. Y ya entrando a los terrenos de la expresividad, que tiene que ver con cómo nos sentimos y con cómo sentimos, ello nos es indicativo de que las obras de arte también pueden estimular. De manera que el querer significar algo tiene que ver con el conocimiento, mientras que la expresión tiene que ver con los sentimientos y los estímulos tienen que ver con las sensaciones.

Finalmente cabe mencionar que para que una obra de arte llegue a cumplir con su finalidad es imprescindible la existencia de un espectador que la reflexione, la viva o la sienta, es decir, alguien que la perciba. De lo contrario, todo lo que hemos hablado carecería de sentido.

Para que exista la obra de arte esta debe ser vista por alguien.

Para que exista la obra de arte esta debe ser vista por alguien.

Con todo esto tenemos ya los elementos suficientes para poder determinar una definición clara y concreta de arte, misma que quedaría de la siguiente manera:

El arte es el medio por el cual se experiencia una modificación a la percepción humana del mundo, para lo cual se puede valer de los modelos de conocimiento, la expresión de sentimientos y la estimulación de sensaciones hacia su espectador, cuando esta experiencia está contenida en un producto pensado para tal fin.

He aquí una respuesta que he construido mediante una larga reflexión que me parece una clara necesidad, pues es sumamente ocioso, comodino e irresponsable por parte de artistas, teóricos, críticos, curadores y hasta de galeristas (aunque estos últimos no son tan culpables) el no querer tener una definición de arte, aunque esta sea muy personal, aunque esta sólo aplique para su producción (en el caso de los artistas), porque, insisto, entonces no sabes a que te dedicas y peor aún, no sabes orientar a aquel que observa arte, de otra manera no tiene sentido quejarse de la ignorancia de la gente cuando uno mismo la fomenta.

Quiero aclarar además, que esta definición nos permite entender las obras de arte, pero también nos permite reconocer a una obra de arte. Así pues, con esto podemos darnos cuenta de que no todo lo que se expone en un museo o galería es necesariamente arte. El espectador debe reflexionar sobre lo que esta experienciando y no dejarse llevar por lo que una institución artística quiere imponer como arte cuando no lo es.

Aplicando el concepto…

Para terminar, es necesario hacer una demostración de la funcionalidad de esta definición, de otra manera el acto quedaría incompleto. Para esto tomaremos de base tres periodos históricos del arte y una obra artística en específico correspondiente a cada periodo histórico que se trate.

Comenzaremos con la Edad Media, donde básicamente el arte no era considerado más que artesanía y tenía una función definida para poder enseñar a los fieles cristianos a cerca de su dogma y creencias. En esos tiempos se tenía la firme creencia de que la imagen de un santo contenía realmente al santo, de manera que estar frente a su figura era estar presente con una deidad y su poder, lo que se conocía como un icono. Entonces, se puede decir que durante este periodo se pretendía que el espectador tuviera la percepción de estar relacionado con su mismo Dios de manera íntima y a su vez, sentir su poder. Esta percepción seguramente se veía muy acrecentada al estar, por ejemplo, en un recinto como es la iglesia gótica de Sainte-Chapelle, en París, cuyas galerías están llenas de vitrales con cientos de figuras de santos. El aura o ambiente que se genera ahí a dentro cuando la luz pasa por los vitrales no puede ser omitida, además de que la grandiosidad del recinto es de mucho peso y así se estimulan los sentidos también.

Catedral de Sainte-Chapelle. Estos recintos eran especialmente construidos para poder llegar a afectar las emociones de quienes entraban, así, una catedral trasforma también las emociones.

Catedral de Sainte-Chapelle. Estos recintos eran especialmente construidos para poder llegar a afectar las emociones de quienes entraban, así, una catedral como esta trasforma también las emociones.

Un género pictórico muy famoso fue el llamado Vánitas desarrollado durante el siglo XVII en Flándes y Holanda. Consistía mayoritariamente en bodegones (género pictórico que representa sobre todo alimentos o enseres de cocina que se almacenaban en bodegas para su preservación) con manjares suntuosos, pero siempre acompañados por objetos que simbolizaban la muerte. Este género surge como un recordatorio de la fugacidad de la vida y lo banal de llenarse de riquezas cuando en la muerte no nos llevaremos nada. Por lo que se puede decir que el Vanitas pretendía hacernos percibir una valoración moral de la vida. En el cuadro Vanidad, de Juriaen van Streeck, vemos colocado un casco de claro rango militar alto, a su lado un cráneo y al otro la tragedia de Elektra, todo esto con cargas simbólicas muy grandes. El espectador debe valerse de sus conocimientos para interpretar, pero además, el aura del cuadro es muy melancólica, triste, lo vemos en la oscuridad en que se representa la escena, misma que expresa tales sentimientos.

Vanidad, de Juriaen van Streeck. Vanitas es un ejemplo de un género cuya función era transmitir un mensaje moral.

Vanidad, de Juriaen van Streeck. Vanitas es un ejemplo de un género cuya función era transmitir un mensaje moral.

Finalmente pasemos a algo más polémico, como lo es el arte contemporáneo, específicamente el arte pop. Este movimiento artístico desarrollado durante la década de 1960 se vale de los productos culturales populares, y su característica cultura visual, para poder crear sus obras de arte. El arte pop nos revela la cotidianidad de los productos visuales en nuestra vida y la belleza que pueden contener en sus diseños, algo que definitivamente se pasa desapercibido cuando adquirimos un producto, el que sea. Pero ahora tomemos como ejemplo una de la obras de Yayoi Kusama, quien recientemente presentó exposición en México y para muchos no versados en las artes era una cosa incompresible. Su instalación I’m Here, But Nothing (Estoy aquí, pero nada) evidentemente nos muestra un lugar cotidiano como es una sala, pero está iluminada con luz negra y una serie de puntos de colores neón brillan gracias a tal tipo de iluminación en el recinto. Es este justamente un claro ejemplo de cuando una obra está apelando única y exclusivamente a la estimulación de las sensaciones. Es claro que Yayoi quiere que notemos la comodidad que notamos siempre en nuestra sala, pero se le une el cambio de ambiente producido por la luz negra y los puntos neón, que sin duda estimulan nuestros ojos y cambian el modo en que percibimos el ambiente de ese espacio. Y no hay más, ese es el mensaje.

Yayoi Kusama, I’m Here, But Nothing (Estoy aquí, pero nada). Un ejemplo donde no hay significados, sino sólo estímulos sensoriales.

Yayoi Kusama, I’m Here, But Nothing (Estoy aquí, pero nada). Un ejemplo donde no hay significados, sino sólo estímulos sensoriales.

Un ejemplo extra me parece de necesidad ya que no hemos hablado de ciertas producciones modernas que también pueden ser artísticas: los videojuegos y los cómics, que se puede decir que son producciones artísticas compuestas, ya que integran dibujo, pintura (aunque sea digital), escenificación, dramatización y literatura. Puesto que nuestra definición dicta que algo para ser arte debe cambiar nuestra percepción de una cierta cosa en el mundo, los videojuegos y los comics entran en esta definición al ser productos cuyo contenido tiene el potencial de hacernos experimentar ese cambio de percepción por medio de cualquiera de los elementos que lo integran. Es más, los videojuegos son tan interactivos que el usuario se integra por completo en la historia del personaje con el cual juega y así su percepción del mundo se nota mucho más alterada, la experiencia es mayor, lo que se dice, más inmersiva, según la jerga de la informática y el mundo digital.

Gears of War, vista de escenario del juego.

Gears of War, vista de escenario del juego.

Tomemos el videojuego Gears of War donde a mi parecer, la mejor aportación es la escenificación, puesto que se trata de un juego que parece situarse en algún futuro (puesto que la tecnología es más avanzada) que no es de nuestra Tierra, pero a la vez la estética de los escenarios es de un estilo gótico y/o barroco, aspecto que causa un efecto de gran admiración.

Un ejemplo donde es la historia y el concepto manejado lo que resalta principalmente (sin que con ello se desprecie su arte visual) es el videojuego Assassin’s Creed, que cuenta la historia de la genealogía de un grupo de asesinos a sueldo, pero lo notable está en que lo hace mediante la idea de la memoria genética, así, mediante tecnología, el protagonista que vive en nuestro presente viaja al pasado de sus parientes de la edad media gracias a la memoria contenida en su ADN.

Assassin's Creed es un videjuego que toma la idea científica de la memoria genética para desarrollar su historia.

Assassin’s Creed es un videjuego que toma la idea científica de la memoria genética para desarrollar su historia.

Y no quiero dejar la duda sobre las artesanías, esas por supuesto que también son arte cuando cumplen con la definición dada, cuando tienen un tema y pretenden que con lo que está escrito, dibujado, decorado o grabado en ellas se transmita un mensaje, percepción, sensación sobre nuestra cultura. No por nada estos objetos utilitarios como son las artesanías se han utilizado como lienzos para plasmar los mitos, un ejemplo claro de ello es la orfebrería griega.

Máscar Inuit. Considerada una pieza de artesanía, esta máscara la podemos ver en museos, pero esto no es gratuito, es porque efectivamente representa una percepción importante de una cultura.

Máscar Inuit. Considerada una pieza de artesanía, esta máscara la podemos ver en museos, pero esto no es gratuito, es porque efectivamente representa una percepción importante de una cultura.

Por supuesto el tema de lo qué es el arte da para la redacción de un libro o muchos, pero he tratado de ser breve en la explicación y espero esto sirva para poder ver cada obra de arte en los museos con una nueva mirada, desde el David de Miguel Ángel hasta la obra más extraña de un Jeff Koons o un Robert Morris, pues ninguna forma de arte debe ser despreciada, pero los productos que se presenten como arte sí deben ser analizados y reflexionados.

Tampoco pretendo que mi definición sea la última y definitiva y es por eso que también les invito a ver otras opiniones tales como las presentadas en el documental El Espejo del Arte de Pablo Jato, quien tambien tiene un canal de YouTube donde presenta las entrevistas completas realizadas para el documental.

Nota por: Diego DECA de Deca-Logos Studio

También lee nuestro artículo ¿Qué es el arte conceptual y para qué sirve?

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